Hablemos claro.
Siempre decimos que te vamos a contar la realidad de nuestro día a día como emprendedores, así que nombremos las cosas por su nombre: el tema de hoy es los días de mierda.
Pero antes de nada, lo mejor es aclarar algunos conceptos, y luego ya entrar un poco más en el tema.
#01.-Dejemos claro qué es un día de mierda
Aunque hablemos de días de mierda, se hace extensible a semanas de mierda, la acumulación de varios días de mierda seguidos, vamos, lo que llamamos rachas.
Incluso aplicarlo a periodos un poco más largos, pero ojo, aquí, entonces, si la cosa se alarga mucho, ya podemos estar ante un problema mayor y no tratarse solo de un periodo de mierda, sino una pequeña o gran crisis.
Eso ya requiere tomar otras medidas.
Y hablando de medidas a tomar, aclaramos que no somos especialistas en salud mental, solamente te contamos nuestra experiencia, cómo vivimos y cómo gestionamos estos días, nosotros.
Aclarado esto, algo fundamental: “no solo te pasa a ti”
Ten algo claro, no solo te pasa a ti
Cada uno de esos días es absolutamente normal, y forma parte de la famosa montaña rusa del emprendedor que, a menudo, nombramos aquí y que todo el mundo la sufre.
Es cierto que luego entras en Instagram y la gente parece muy feliz, que le va muy bien y está ganado mucha pasta, pero es justo eso “parece”, en realidad todo el mundo tiene baches o días de mierda.
Así que tranquila y tranquilo porque esto es habitual.
Con las cartas sobre la mesa vamos a ver cómo lo hacemos nosotros para afrontar estos días.
#02.-¿Cómo afrontar un día de mierda?
Cuando llega, parece que el mundo se acaba.
No das una a derechas y no puedes imaginar que pasará pronto, que es cosa de un día o hasta de tan solo unas horas.
Bueno, a ver si con estos consejos te quitamos esos pensamientos de tu cabeza emprendedora.
Escúchate e identifica qué te pasa
Aprende a identificar que es un mal día, y no te exijas demasiado.
Damos por hecho que no hablamos de esos días de que te apetece quedarte cinco minutos más en la cama, sino de esos en los que te pones a trabajar y no sacas energía para hacerlo, esos en los que te has tomado ya cuatro cafeteras, y no hay manera de concentrarte, y en los que todo parece que sale mal.
Esos días en los que dices:”a tomar por culo, yo no emprendí para esto, busco un trabajo allí en la oficina de la esquina, y a la mierda el mundo emprendedor, porque esto no me compensa”
Pues mira, esos días los tenemos todos, aunque no lo parezca, así que escúchate a ti mismo, identifícalo y ya está, y a partir de ahí vamos a ver qué más cosas puedes hacer.
Activa tu “modo supervivencia”
Como si estuvieras en un videojuego.
¿Esto qué quiere decir?, pues que identifiques aquellas tareas que sí, o sí, tienes que hacer hoy, pero de verdad.
Hazte esta pregunta: ¿qué pasa si hoy no hago “esto”?, normalmente, nada, así que esas tareas las dejas, las reprogramas y las replanteas para otro día para dedicarte a las realmente importantes.
Con eso solo ya salvas el día (el resto las aparcas) y haz cosas.
Se trata de que si no eres capaz hagas lo mínimo imprescindible, cambia de aire y ya mañana será otro día.
¿Qué pasa si no se hace esa tarea (ahora mismo)?
Debes ser capaz de trasladar esas tareas a otro momento, esas que no pasa nada si no haces ese día.
No puedes estar apagando fuegos a diario, es más, igual es esa es la cuestión, que tengas la sensación de que estás solucionando problemas sin parar, y no puedas tener ningún tipo de orden porque se te haga bola la vida.
Cuando tienes un día de mierda, por lo general, es por un exceso de agobio, eso de “tengo tantas cosas que no sé por dónde empezar”, y al final no empiezas por ninguna y te vas de paseo.
Muchas veces basta con escribir en un papel todo lo que tienes que hacer y luego leerlo, así no es que consigas que las cosas se hagan solas, pero solo por sacarlas de tu cabeza y verlas escritas te “desagobias”, a lo mejor hasta te das cuenta de que no es demasiado, y que no debes sentirte así.
Sal de la espiral de negatividad
Siguiente consejo: haz cosas que sí te apetezca hacer.
Relacionadas con el trabajo o no, como salir a pasear, jugar con tu hijo, quedar con algún amigo para ir a comer, …
Encuentra un buen apoyo
Tu gente.
Con esto no nos referimos a repartir mierda para todos, sino que acudas a la gente que te apoya, que te entiende, que seguro que saben darte algún consejo, o al menos, invitarte a una cerveza y decirte: “venga, cuéntame, ¿qué te pasa?”
Muchas veces no buscas consejos, ni una solución, solamente a alguien que te escuche y te dé la razón como a los tontos, porque es lo único que necesitas.
Para eso apóyate en las personas que forman tu mastermind, y si no lo tienes, pues crea uno, pero ya, te ayudará a tener mucho foco, a comprometerte, y a contar con una red que te apoye.
Si no sabes qué es un mastermind, tenemos un post supercompleto de qué es y por qué te puede ayudar.
Y,… ¿con los clientes?
Hay veces que, si tienes una racha de mierda, seguramente el cliente no lo note, pero si tienes una temporada relativamente larga de agobio, que no llegas a nada, reconoce tus errores y háblalo con tu cliente.
Sobre todo si es recurrente y hay buena relación y confianza, porque ellos también son humanos y te van a entender.
Identifica el origen
Fundamental: la fuente de esta insatisfacción, el motivo de por qué estás así.
Hay veces que simplemente tu energía está baja, y no es por una razón concreta, pero otras, cuando hablamos de una racha seguida, sí hay un motivo detrás del que puedes ser consciente o no.
Igual es algo personal o familiar que no puedes controlar, pero si es profesional, quizás sea momento de coger las riendas del asunto, analizarlo, incluso cambiar el rumbo de tu negocio, si es que no va por el camino que te gustaría
Piensa en para qué has emprendido, seguro que para hacer las cosas como a ti te gustaría, si no, no tiene mucho sentido emprender o tener tu empresa, ¿no crees?
Identificar por qué, qué haces que no te gusta, cómo te organizas, y si las respuestas no te convence, cambia las cosas.
Mientras das con el camino adecuado y los pasos para recorrerlo, te damos unos consejos para sobrellevar los días de mierda.
#03.-Consejos que lo cambian todo (o, por lo menos, lo intentan)
Cambiemos las cosas, no te fustigues, es una racha, se termina y ya, recuerda que a todos nos pasa, y todos los superamos, tú no vas a ser menos.
Empieza por darte un capricho, tómate algo, un chocolate calentito, lo que te guste y, sobre todo, agradece lo que tienes.
Luego intenta no hundirte, piensa en lo que tienes y valóralo, no se trata de pensar en positivo, sino sí valorar lo que tienes, que seguro que es mucho.
Por ejemplo: puedes permitirte emprender, tener un día de mierda, darte un paseo y ese día no trabajar o irte a tomar algo con un amigo para desahogarte, etcétera…, eso en otros escenarios (un trabajo por cuenta ajena) sería impensable.
Vamos terminando como nos gusta hacerlo, con un consejo extra: la filosofía estoica, y dos libros, Invicto, y El arte de la buena vida, y el pódcast El Rincón de Aquiles.
#04.-La filosofía estoica
Resumo: tomas el control de las cosas sobre las que tienes el control y sobre las que no, pues no.
Un ejemplo superclaro: llueve.
Si llueve, pues llueve, puedes quejarte todo lo que quieras, pero no puedes hacer nada para que deje de hacerlo.
Algo que sí puedes es coger un paraguas, para no mojarte, pero no puedes hacer nada para evitar la lluvia.
La filosofía estoica tiene una frase que nos viene muy bien:
“No es lo que nos pasa, sino cómo reaccionamos a lo que nos pasa”
Todo depende de tu actitud ante lo que te ocurre, porque lo que está claro es que hay dos maneras de tomarse las cosas.
Te despiden del trabajo, o pierdes un cliente, está la actitud de “joder, vaya mierda”, y la de “genial, tengo más tiempo para buscar un cliente mejor”, “tengo más tiempo para lo que sea”, o “voy a aprovechar, voy a dejar el emprendimiento y voy a trabajar”.
Tu actitud ante lo negativo puede ser deprimirte, o echarte para adelante, hacer cosas, ser proactivo, y cambiar la situación.
No nos queda mucho más que decirte sobre estos días que vas a tener (seguro) pero que vas a superar (igual de seguro), solo que puedes escribirnos y contárnoslos, porque, en compañía, todo esto se pasa mejor.